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El Extraño Consultorio

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El Extraño Consultorio

Hace unos días fui a una clínica que tiene una fama de tener el mejor en diagnósticos de rayos x, ya que desde hacia mucho tiempo tengo un dolor cerca de la rodilla por razones que no conocía ya que no recuerdo haber tenido ningún tipo de  lesión, sin embargo sé muy bien que los dolores jamás vienen de nada y siempre hay una razón para ellos.  Al llegar a aquella clínica, me doy cuenta de que parece todo menos una clínica sino que parece más un despacho de abogados o algún lugar de carácter oficial, pero no una clínica.

El lugar era uno donde la combinación general era madera color chocolate combinada con cuero negro,  y algunas estatuas de carácter oriental hechas de algún material parecido al marfil sin ser de marfil  y de oro sin ser de oro : esto lo se debido a que la recepcionista del lugar me lo dijo cuando me trajo una taza de té mientras me encontraba sentado en una línea de espera que no veía, pero casualmente veía a pacientes salir de una curiosa oficina que se encontraba hasta el fondo del piso, de tras de la recepción salvaguardada por una mujer de suma belleza de tipo oriental aunque con ojos de color azul : de lo mas extraño que he visto.

Después de aproximadamente 40 minutos de estar en  espera la recepcionista me invito a pasar a aquellos extraños elegantes cuartos de la parte de atrás donde me recibió una doctora de aspecto occidental completamente distinta a las estatuas que habían en el lugar y mucho mas parecida a la esencia que proyectaban aquellos muebles de madera con cuero negro. Al entrar a dicha oficina, pude ver que esta era una versión de aquello que se encontraba en la parte de afuera ya que había el mismo tipo de estatuas excepto que aquí había algunas plantas tropicales armoniosamente posadas dentro de jarrones de este material extraño.

Al pasar me di cuenta que no había ninguna maquina de rayos x sino que puros cuadros con pinturas  de territorios selváticos, lo que lo mas probable era que se trataba de algún lugar en el sur este asiático o en la vieja indochina. Después de saludarme y de una conversación  de unos diez minutos me pidió que le enseñara mis palmas de las manos; toco los ganglios de la garganta; me midió el pulso y me examino la lengua para después ver el estado de mis uñas y las plantas de los pies: estos fueron los rayos x.

Tras haberme examinado de esta manera me dijo que había un mal- acomodación  de unos de mis ligamentos por lo que me administro un masaje en las plantas de mis pies por una duración aproximada de 30 minutos, durante el cual sentí  minúsculas descargas eléctricas en todas partes del cuerpo. Desde entonces no me ha dolido la rodilla ni he tenido molestias de nada.